Cuando yo miré, ella no quería ver,
cuando la oía no quería escuchar,
besos malditos con sabor a sal,
una noche toqué su querer,
después desperté.
Siempre que la besé, yo no era su "él",
siempre que vino ella no era mi "tú",
quise cantar un "All I need is you",
y ni siquiera un "kiss me" logré,
yo me condené.
Ella es de mi edad, del barrio Soledad,
me quiere pero no sé cuánto,
sólo suelto llanto,
¡no sé ni lo qué es verdad!
Cuando fui a reaccionar, lejos estaba ya,
cuando volví, sus labios ya no encontré,
y no avisó, ni un simple "me mudé",
¿quién me lo iba a mí a contar?
¿San Pedro o San Juan?
Nunca dice "te quiero", lo tienes que saber,
nunca dirá lo que tú quieras oir,
olvídate de ella si quieres vivir;
es luchar en guerras sin poder
ganar o perder.
Ya no sé qué hacer, si olvidarla o querer,
a solas, los dos, una cena,
con un par de velas,
quizás un beso después.
Esta historia es así, ni principio ni fin,
el desenlace aún está por llegar,
¿el planteamiento? Nada hay que alegar,
este nudo empieza y acaba en ti,
tú eres mi botín.
3:
No hay comentarios:
Publicar un comentario